La Baixa de Porto

La Baixa de Porto

La Baixa de Porto se esparce por los alrededores de la Avenida de los Aliados, punto de encuentro de la ciudad. En su parte más alta se encuentra el edificio del Ayuntamiento (Câmara Municipal), y al otro extremo de la Avenida, en la ´Praça da Liberdade´, se levanta, en el centro, la estatua ecuestre de Pedro IV (s.XIX), rey de Portugal y emperador de Brasil, partidario del Liberalismo, que fue apoyado por la ciudad de Porto. En prueba de su reconocimiento, el Rey le donó su corazón, atesorado en la iglesia de Lapa.

Junto a esta plaza encontraremos la estación de São Bento (Praça Almeida Garrett) donde, en el vestíbulo, podremos ver los azulejos de motivos históricos. Continuaremos por la Rua das Flores, con sus orfebrerías y la exuberante fachada barroca de la iglesia de la Misericordia, obra maestra del arquitecto Nicolau Nasoni.

En los aledaños de este centro se sitúan las animadas calles de tiendas y cafeterías, mereciendo destacada mención el magnífico Café Majestic y el ajetreado y colorido mercado de Bolhão. En las calles 31 de Janeiro, Galería de París y Cândido dos Reies llaman la atención las fachadas con ornamentos de ´Art Nouveau´.

Subiendo la calle de São Felipe Néry, encontraremos la Iglesia y Torre de los Clérigos, ex-libris de la ciudad y la obra más original de Nicolau Nasoni. Desde el alto de la torre de 75m, podremos apreciar una soberbia panorámica de Porto. De paso, entremos en la librería Lello y admiremos la suntuosa decoración en madera.

Porto

Capital y puerta de acceso a la región norte, Porto es una ciudad antigua que dio su nombre a Portugal y al vino reconocido en los cuatro rincones del mundo: el Vino de Porto.

Ya que goza de una situación espléndida en la desembocadura del Duero y cuenta con un conjunto arquitectónico de excepcional valor, el centro histórico de Porto es, desde 1996, Patrimonio de la Humanidad. Es la capital del norte y la 2ª ciudad del país, su población, emprendedora y con una marcada vocación mercantil, desde siempre ha reafirmado su voluntad contra invasores e imposiciones, siendo por eso Porto conocida también bajo el nombre de la “invicta ciudad”.

Además de su valor patrimonial, es importante descubrir en Porto su fuerte personalidad ciudadana y su gran carácter humano.

Para conocer mejor la ciudad es necesario recorrerla despacio y admirar las casas típicas y los monumentos de granito, realizar un recorrido en tranvía por la orilla del Río, o un paseo en barco debajo de los 6 puentes, disfrutando de una perspectiva diferente. Sugerimos dos itinerarios, propuestas diferentes que tratan de evidenciar los llamativos contrastes que ofrece la ciudad. La “Baixa” de Porto, con su palpitar de vida cotidiana, su actividad, intenso comercio y su expresión peculiar que une la atmósfera de ciudad norteña y mercantil a la vivacidad y espiritualidad del barroco. En contraste, en el Parque de Serralves, encontraremos la modernidad de un edificio que acoge el Museo de Arte Contemporáneo junto al ambiente romántico y bucólico del frondoso parque que lo rodea.